Slow Travel

¿Suena radical? Considerando que la mayoría de las personas tenemos limitados días de vacaciones al año y un presupuesto finito también, “Viajar Lento” o “Slow Travel” suena tan ilógico como lanzar un puñado de billetes de cien dólares al fuego.

Nos hemos programado para hacer que los días de vacaciones rindan. Conseguir tachar de nuestra lista la mayor cantidad de atracciones turísticas.  Dormir poco,  porque dormir cuesta más en hotel que en casa propia. Comer rápido, ojalá pronto inventen una pastilla que reemplace a una comida completa.  Transportarse de un lugar a otro de la manera mas eficiente posible… pronto habrán drones para ayudar con esto.. (¿verdad?)

Como vivimos «fast» viajamos «fast.» Todos hemos empacado Red Bull y vitamina B. Hemos ingerido altas dosis de cafeína.   Sin embargo muchas veces  al regreso de esos viajes me ha costado acordarme exactamente donde estuve.  Lo que si es cierto, es que  las listas de “to do & see” llenas de vistos me han llenado de orgullo por meses. Mi «bucket list» también se ha acortado. Entonces me repito a mi misma:  » ¡Gran viaje, gran! »

 

El «Slow Travel» no es así. Quizá no sea para todos. Viajar sin listas y sin agenda apretada es un concepto atemorizante para algunos. Incluso conozco amigos que preferirían dormir en cama de clavos, antes que dejar la planificación del viaje a un lado.

Sin embargo, el «Slow Travel» tiene puntos a su favor, es calidad sobre cantidad. Es permitirse conocer a fondo los lugares y la cultura. Es darse la oportunidad de probar la comida local, conversar con la gente, visitar lugares mas auténticos y representativos, hacer actividades mas propias de los locales. El «Slow Travel» implica hacer un estudio profundo del lugar antes de iniciar el viaje, para poder aprovechar todo lo que este tiene para ofrecernos. Investigar su historia, su geografía y su arte. Es traspasar la barrera mental que nos limita a conocer monumentos y estatuas, para conocer culturas y personas. Implica darse tiempo para observar alrededor, para hacer algún amigo, para disfrutar de cada bocado,  hacer preguntas, recorrer mercados, caminar, perderse y dejarse llevar. Dejar que la experiencia cale en nosotros.

Por encima de todo, el Slow Travel es una actitud, aunque hay ciertas sugerencias que valdría la pena tener en cuenta, para los que quieran intentarlo:

 

  • Caminar la ciudad o recorrerla en bicicleta.

 

  • Quedarse mas largo de lo habitual.

 

  • Interesarse y aprender de la música, el arte, la política, el deporte o cualquier actividad que marque la vida de la sociedad visitada.

 

  • Hacer amigos, en el bus o en el café, no importa donde.

 

  • Participar de actividades comunitarias que estén abiertas al publico.

 

  • Utilizar también formas de hospedaje alternativos como apartamentos, granjas, bed and breakfast., etc.

Quizá escoger  entre hacer Fast o Slow Travel, implica la decisión  entre ser un turista o ser un verdadero viajero.

1 Comentario

  1. Nadine Boulos
    4 diciembre, 2015 / 12:42 am

    I love all those travel ideas you are sharing with us. I would love to know about restaurants in major cities. Some that offer local exquisite cuisines.

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