Ahi les dejo Madrid…

Confieso que Madrid es una ciudad que no me atrapó en mis primeras visitas, pero que ha ido creciendo en mi. Todas los viajes fueron gratos, por supuesto, pero no llegaba a encontrarla encantadora. Sin embargo en los últimos años eso cambió, de repente me encontré con el Madrid vibrante del que otros hablaban. Descubrí la ciudad alegre y energética, la amabilidad extrema de los españoles y por supuesto la comida y la vida nocturna.

Creo por eso importante dejar por escrito –en señal de mis disculpas oficiales – unas cuantas sugerencias de varios lugares quizá fuera del radar de algunos, que más he disfrutado visitar.

Matadero Madrid: En Aranzuela, lo que solía ser el camal ha sido transformado en un centro de arte contemporáneo, con teatros, auditorios de cine, cafés y restaurantes orgánicos.

Monasterio de las Descalzas Reales: El convento donde aun viven las monjas de claustro, mas allá de la calma y tranquilidad que se respira ahí, es importante visitarlo por las obras de arte que se exhiben. (Titian, Hans de Beken y otros)

La Calle Argensola: En el Barrio de Salamanca, es el lugar para hacer compras de tiendas de productos locales y diseñadores independientes.

El Ganso: También en el Barrio de Salamanca (Serrano 47) es mi tienda favorita de esta zona, es el lugar ideal para encontrar ropa y zapatos diferentes.

Federica and Co: Es un pequeñísimo centro comercial escondido en un típico patio interior español, en Hermosilla 26. Ahí encontraras maravillas de porcelana china, muebles antiguos y tejidos.

Barrio de las Letras: Es el barrio donde vivieron Cervantes y Lope de Vega, hoy sus estrechas calles están pobladas por galerías de arte y tiendas de artículos vintage.

El Corte Ingles: Si bien es la tienda de departamentos mas grande y famosa de España y seguramente  es una parada obligatoria de todos. Mi recomendación es ir a la ubicada en Plaza del Callao porque el cuarto piso es un paraíso para los aficionados a la cocina y los “foodies”. Además de ser el lugar perfecto para comprar regalos y recuerdos comestibles.

La Portegna: Para los viajeros frecuentes es una parada interesante pues su especialidad son las maletas y maletines de cuero que son fabricados por artesanos de Andalucía.

La comida y bebida ocupan un lugar muy especial en la cultura madrileña. Hacer una lista de los restaurantes buenos seria muy largo – es casi imposible comer mal en Madrid– todos los restaurantes en que he comido merecerían estar nombrados. Así que prefiero decir que estos han sido los más memorables:

Ten con Ten: Mi restaurante favorito en Madrid y quizá en el mundo. Todo lo que el menú ofrece es extraordinario, inolvidable. Mi recomendación es el Pulpo de Pedreiro Asado, las Patatas con Carabineros y el Risotto de Semola con Trufa. El ambiente es el epitome de la vida nocturna Madrileña, es perfecto para “ir de copas” también, pues el bar y el DJ consiguen animar a todos. restaurantetenconten.com

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Paraguas: Es un restaurante como para ir a comer y conversar largo. El menú ofrece comida Asturiana preparada a la perfección, la especialidad son los mariscos. Mi recomendación es el Bacalao Asado a la Vinagreta de Manzanas y para los carnívoros la Hamburguesa de Solomillo de Ternera con foie. elparaguas.com

Arzabal: Este es el restaurante donde los chefs de Madrid van a comer la tradicional cocina española pues preparada a la perfección. El menú incluye las famosas croquetas de jamon y los huevos trufados. arzabal.com

Arriba: Es el nuevo restaurant del Chef Ramon Freixa. Solia ser un cine, pero ha sido redecorado en tonos oscuros como para dar un ambiente de discoteca. Ofrece comida Catalana modernizada. restaurantearriba.com

Bosco de Lobos: En el Barrio La Chueca, de los chefs Tomas Tarruella y Perico Cortés, el restaurante esta decorado con unos ventanales enormes de piso a techo lo que le da una iluminación maravillosa. El menú es muy variado. encompaniadelobos.com

Taberna La Carmencita: Las cerámicas originales de la taberna que en el siglo XIX funcionaba ahí, siguen decorando el comedor. El famoso Chez Carlos Zamora (Deluz y El Machi) prepara platos clásicos en una versión mas fresca y con ingredientes orgánicos. tabernalacarmencita.es

Como a todo lo querido a Madrid lo tuve, lo tengo, me lo llevo y tal como lo recuerdo se los dejo también…

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La Filosofia detrás del Run Away Party

“No somos seres materiales en busca de una experiencia espiritual, somos seres espirituales viviendo una experiencia humana”       Pierre Teilhard de Chardin

Esa frase me cambio para siempre. No fue un cambio inmediato. No amanecí cambiada luego de leerla. Pero resonó en mi cabeza por meses….. por años. Le di la vuelta, la repensé, la cuestione y en ese proceso fui cambiando; porque fueron otras las decisiones que empecé a tomar.

Si lo que somos esencialmente es espíritu, si esa es nuestra cualidad inamovible y eterna. Si estamos aquí en la tierra temporalmente para enriquecer al espíritu con las experiencias humanas, con la vida terrenal, ¿Porqué impedírselo? ¿Porqué satanizar la calidad humana? ¿Porqué demonizar al otro? ¿Porqué prohibir vivir intensamente? ¿Porqué castigar constantemente al cuerpo? ¿Porqué condenar las experiencias placenteras? ¿Porqué descalificarlas? ¿No se enriquece el espíritu con la belleza? ¿Porqué prohibir disfrutar de la vida? ¿Porqué condenar lo material? ¿Porqué hemos entendido que el sufrimiento es el único que engrandece? Entendiendo sí, que ese disfrute es uno generoso, solidario y compasivo. No a costa de pisar los derechos del otro, ni de injusticias. La verdadera alegría sólo existe compartida, pensar en lo contrario es confundir la esencia de la felicidad. Un disfrute honesto, sin trampas, sin pretender ganar. Sin intención de dañar, ni perjudicar. Un disfrute producto de la armonía y de la integración, de entender que la felicidad del otro es la mía también.

El sufrimiento es una realidad, es parte de la vida. Es inevitable. Las despedidas, el dolor físico, la muerte, los finales, nos van a ocasionar sufrimiento a todos. No es necesario ir buscar sufrimientos. Las experiencias dolorosas existirán y el dolor nos enseñara, lo que nosotros nos permitamos aprender. El espíritu se enriquecerá de ese aprendizaje. Nadie lo duda, nadie lo cuestiona. Fabricarlo, no lo entiendo.

Las alegrías por otro lado estarán también, nos tocaran la puerta suavemente varias veces al día. Las dejaremos ir sin invitarlas a pasar, porque las sentimos frívolas, vacuas, vanidosas; porque nos hemos programado para valorar solo el sacrificio y las penas. Cuantas alegrías perdidas para siempre… ¿No será vanidad extrema? ¿no será falta de humildad aceptar que algo simple y mundano nos hace bien? ¿No será que el miedo y la culpa nos someten y guían? ¿No será que nos falta amor? Para nosotros mismos para empezar… ¿No será que sin darnos cuenta, ese regalo divino de la experiencia humana, material e imperfecta, la desmerecemos y desperdiciamos?

Si nuestros espíritus solo van a tener una oportunidad. Si estar vivos es una excepción. Si hay solo una vida material para enriquecerse, para alegrarse, para entender lo complejo de lo humano, lo difícil de lo imperfecto, lo humilde de lo finito, lo valiente de los finales. Lo frágil. Lo simple. Lo contradictorio de la experiencia humana. ¿No será de callar a esa voz que esta siempre interrumpiéndonos?

24 hrs en Soho, NY

NYC es una ciudad tan grande y con tantas opciones, que voy a continuar publicando guías por barrio. Esta vez es de SOHO.

Si te gusta el yoga, sugiero empezar el día, tomando una clase en Yoga Works (459 Broadway). Ahí puedes pagar por la clase o quizá beneficiarte de la sesión gratis de prueba que ofrecen. El estudio ofrece duchas y baños cómodos, lo que permite salir lista y llena de energía.

De desayuno hay varias opciones alrededor. Si prefieres sentarte y disfrutar de un brunch, mi sugerencia es Balthazar o Delicatessen, pero si lo que quieres es comer algo rápido, la mejor opción es la panadería y café de Dean and Delucca. También podrías revisar los menús en los “food-trucks” que parquean alrededor del barrio, porque tienen de todo, desde empanadas hasta cupcakes. Por ultimo si prefieres empezar las compras desde temprano, podrías ir a Uniqlo que tiene un Starbucks dentro de la tienda y recorrerla tomándote un capuchino.

 

Soho esta hecho para caminarlo despacio y así no perderse de las sorpresas que cada esquina y cuadra tienen. Pero como referencia voy a listar mis tiendas favoritas:

De Diseñadores:

  • Prada: Acaba de ser remodelada y vale la pena verla por dentro.
  • Saint Laurent: Inauguró recientemente su tienda en Soho.
  • Kirna e Zabbette: Es mi tienda favorita en este barrio, tiene variedad de piezas de diseñadores reconocidos e independientes.

Vintage:

-What goes around comes around: Ofrece gran variedad de piezas vintage certificadas.

“Cool” :

-Superga: Acaba de abrir su tienda en Soho.

-Converse: Ofrecen zapatos personalizados al momento.

Para tu casa:

– Muji: Con el estilo japonés que los caracteriza, todo lo que tienen ayuda a organizar y simplificar la vida y los viajes.

–Moma Design Store: Otra de mis tiendas favoritas, tienes desde muebles hasta arte. Me podría pasar el día entero ahí.

– Sur La Table: Gran tienda para los que les gusta cocinar y comer. Todo lo imaginable para la cocina gourmet.

“Funky”:

–Plyones: Esta es una gran tienda para chicos y grandes, esta llena de novedades creativas y divertidas para la casa y oficina.

Libros:

–Mc. Nally: Una de mis librerías favoritas en EEUU. Si bien no es muy grande, ofrece un gran variedad de títulos y autores, ademas de una sección interesante de películas y documentales. Si el libro que estas buscando no esta disponible, también ofrecen el servicio de impresión al momento.

Después de tantas compras, hay que almorzar. Mi sugerencias son Mercer Kitchen o Delicatessen. Ambos ofrecen comida deliciosa.

Luego del almuerzo podrías caminar a la galería de arte “Team Gallery” (Soho no tiene la variedad de galerías que ofrece Chelsea) que mantiene expuestos diferentes artistas contemporáneos.

Si estas en busca de regalos para la familia y amigos, el mejor lugar es Marie Belle Chocolaterie, no solo el lugar es precioso y solo hay dos en el mundo (el otro es en Kyoto), sino que los chocolates son extraordinarios y están empaquetados como para gustar a todos.

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En la noche yo sugiero cenar en The Dutch, por Andrew Carmellini. El menú es creativo sin ser extravagante. Recomiendo probar los sliders de ostras, la sopa de hongos con trufa y de postre el pie.

Si estas de animo para ir a un bar, recomiendo el Pegu Club, porque tiene un ambiente relajado y agradable, así como un menú de cocteles desarrollado por un mixólogo experto.

 

 

 

RUN AWAY PARTY ( o la fiesta del escape)

Llamé a esta experiencia “Run Away Party”, porque a cada uno de nosotros nos acompaña una intrusiva “vocecita” que nos recuerda el pasado, nos hace preocupar por el futuro, juzga, atemoriza y opina. La vida y sus milagros pasan al frente nuestro desapercibidos, mientras distraídos atendemos a esa insistente voz.

El escape propuesto, no es de la vida, ni de los problemas. Tampoco es una invitación a la irresponsabilidad, pero si a vivir siempre en el presente; a mantener los ojos y el corazón abiertos y viva la curiosidad.

Con esa actitud en mente,  quise invitarlos a recorrer esta ciudad imaginaria, con parque, museo, mercado, florería y bar. Con arboles y río. Con esquinas y sorpresas. Con calor. Con desconocidos.

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Propuse también, retomar costumbres abandonadas como escribir con puño y letra una postal y enviarla por correo, visitar un zapatero de los que todavía hacen a mano y a medida los zapatos, sentarse en la banca de un parque a leer o comprar un globo.

Quise también reunir en el mismo lugar a talentosos emprendedores ecuatorianos* a los que quiero apoyar. Es gente joven con ganas de hacer del nuestro un país diferente, un país positivo. Gente que hace cosas y toma riesgos. Para mí haberlos conocido fue la mejor parte de experiencia. Solo espero que sigan soñando para que nos contagien su optimismo a todos.

Gracias inmensas a todos los que vinieron a vivir la experiencia… me hizo mucha ilusión recibirlos.

*Ile Miranda, Villa Gardenia, Solbeso, Dyanon Bistro, Daniel Tapia photography, Juan Pablo Toral, Alejandra Crespo, Talitha Ind, Sensie Estudio, The Paper House Ec, Biscotti Galletas.

 

 

 

 

 

 

 

Código Secreto: “Asnieres”


Detrás de un muro cualquiera, de una esquina cualquiera, de una calle cualquiera está Asnieres. No exactamente, Asnieres, es el nombre del pueblo. Pero para la gente que conforma Louis Vuitton, el nombre de la casa es “Asnieres”, la nombran como cuando hablan los espías en códigos secretos .

Yo no sabía el código. Cuando nos llamaron a invitar, la voz de complicidad era evidente, el anuncio merecía todo el entusiasmo que la voz de Pedro desbordaba y sin embargo de que la agradecí infinitamente, me quedé en blanco. –¡Nos invitaron a Asnieres!– le dije a mi esposo, con un signo de interrogación en la frente. Supuse era algo especial, todas las invitaciones que hemos recibido de ellos son maravillosas.

Llegamos. A la vista del carro, las puertas automáticas se abrieron solas. El jardín. Un jardín escondido como otros en Paris, pero particularmente lindo. Nos bajamos del carro, no había nadie. Con dudosa decisión caminamos hacia la puerta de la casa, entramos. Nadie. La casa, mantenida intacta en el tiempo, decorada en un estilo inglés- belle epoque. Ventanales Art Nouveau. Chimenea de cerámica. Libros. Baúles. Flores. Un piano. Fotos de varios miembros de la familia Vuitton. Estéticamente parecía haber pertenecido a algún personaje de Flaubert.

 

Una señora rubia, muy guapa, apareció en la sala. –Soy Marguerite– nos dijo: – ¡Hablemos en español!. Hace tiempo no lo practico.–  Nos trajeron el té. Conversamos de todo.

Nos contó la historia del niño que a los 13 años decidió salir de su pueblo en las montañas y viajar a Paris a pie. Le tomo 2 años llegar. Se llamaba Louis. Ese mismo niño, años mas tarde, en 1859 compró esta terreno para fabricar los baúles y maletas que la sociedad Parisiense de la época había llegado a valorar tanto. No en vano, eran los mejores, el señor Vuitton se había encargado de hacerlos impermeables, de desarrollar un sistema para acoplarlos uno encima de otro, de forrarlos con materiales que los hacían durar para siempre. En 1870 en ese mismo terreno, construyó su casa, donde vivieron cinco generaciones de su familia y donde hoy yo me tomaba el té. A mi esas cosas me emocionan mucho, es como darle la vuelta a la impermanencia, a lo finito de la vida, como hacer postas y conseguir trampearla. Como decirle: “muy a tu pesar, aquí seguimos tomando el té.”

 

Nos llevó a recorrer el lugar. Sigue hasta hoy funcionando la fábrica de carteras y baúles. Particularmente se fabrican las “petite malle” y los pedidos especiales. Pudimos conocer a cada una de las personas que trabajaban ahí. Verdaderos artistas, con un nivel de maestría y dedicación al detalle nunca antes visto por mi. Todo lo opuesto a hacer cosas en serie. Cada uno trata su obra como única. Me impactó también lo “zen” del ambiente de trabajo. Silencioso y pulcro.

A la salida pudimos conocer el recién inaugurado museo, ojala en algún momento lo abrieran al público, le comenté. Esta lleno de historias, de significado.

Nos despidió llenos de regalos, pero sobretodo inundados de la fuerza del espíritu extraordinario de un niño que hace mas de 150 años decidió ir a Paris a pie.